Porque cuando estoy en la mitad no puedo ser ni objetivo ni imparcial.

Porque racionalizo emociones
Porque mis necesidades, mi rol y mi perspectiva tiñen el cristal de las gafas con las que veo la realidad
Porque parar es difícil en la rueda del día a día y retarme a mi misma, ni qué decir 😉

Y sí, en la conversación nos oímos decir cosas que no habíamos nombrado nunca,
y hay pocos momentos más impactantes
porque uno solo se afianza o sabe que tiene que darle una vuelta más.

Y sí, una mirada adicional, herramienta o elemento “invisible” pero que cuando se nombra
lo reconocemos rápidamente porque es el elefante en la sala
nos abre nuevas perspectivas
nuevas miradas
nuevas posibilidades.

SESIONES PARA BUCEAR, CONECTAR, DECIDIR Y DAR PASOS. Cuando nos vemos apoyados nuestro potencial se convierte en realidad.

Y porque a veces sólo necesitamos ver en la mirada del otro (la mía) que lo que estamos verbalizando “no es una locura”,
sino que sigue una lógica y coherencia
porque hay confianza para que si algo faltara, no cuadrara,… dedicar tiempo a explorar.

💡 ¿Te está gustando este artículo?

Suscríbete para recibir los nuevos contenidos en tu correo y llévate gratis la Guía OAZ de Feedback.

Y sí, esa es la fuerza y lo realmente potente de un acompañamiento entre dos personas autónomas y que buscan relacionarse desde la madurez.

Que cuando nos vemos apoyados nuestro potencial se convierte en realidad. ✨

¿Qué tema es ese que plantearías en una sesión de coaching?

¿Hablamos?

También puede interesarte

  • 17/04/2015

    Inteligencia ¿emocional?

  • 22/04/2026

    ¿Por qué nos cuesta tanto decir lo que pensamos? El peso del silencio del líder

Leave A Comment