Estos meses han sido intensos. Muchos aprendizajes. Muchas sesiones de acompañamiento de equipos y acompañamientos individuales. Cada uno con sus características, con realidades, momentos y necesidades diferentes. Por tanto, una forma de acompañar diferente en cada caso.
Entiendo mi labor como ayudar a tomar consciencia de los recursos que tienen como personas y equipos (para ello aclarar, identificar, ordenar, reconocer,…) y también de aquello que está oculto o inhibido: poner claridad donde está difuso, razón donde hay emociones desbordadas, emoción donde hay frialdad racional, ralentizar donde estamos en la acción y ritmo donde hay parálisis… Equilibrar el sistema. Porque desde ahí tomamos consciencia de las oportunidades detrás de las tensiones inherentes a cualquier sistema complejo (y los sistemas vivos lo son), consciencia de la importante información que hay detrás de esas partes inhibidas, frenadas, anuladas,…
En cada sesión los equipos y las personas se llevan algún aprendizaje, una idea, un siguiente paso… Al ritmo que cada equipo o persona puede/ quiere ir.
El cambio profundo en el desarrollo de equipos de alto rendimiento
El cambio más profundo se observa en perspectiva… cuando según avanza el proceso, miramos atrás y vemos el crecimiento de las personas y cómo impacta en el desarrollo de equipos de alto rendimiento:
- se han cuestionado ideas que nunca habían creído “podían ser de otra forma”;
- empiezan a incorporar un lenguaje nuevo que incorpora ideas, realidades y matices nuevos que cambian el cómo y sobre todo, desde dónde estamos y hacemos
- identifican recursos de los que no eran conscientes y desde ahí, pueden activarlos con mayor efectividad; también incorporan nuevas herramientas y recursos que se entrenan
- son capaces de ver las situaciones con una mirada mucho más amplia, lo que les da una capacidad de gestión… mucho más fina, mucho más alineada a la intención tras la acción
- son capaces de avanzar juntos, tras haber “abierto melones”, debatido de manera constructiva, buscando entendernos, y tomando decisiones desde el compromiso;
- son capaces de responder como equipo, con criterio, coherencia, y a una… incluso cuando en el equipo se había defendido individualmente otra postura: Dentro debatimos, pero una vez tomada una decisión, todos a una
La verdadera prueba de fuego ante la adversidad
Cuando “pasa algo” en lugar de buscar culpables, nos remangamos y buscamos “qué podemos hacer”… y esa es para mi, la prueba de fuego de los equipos.
Porque ya sabemos que para la foto y las celebraciones siempre hay voluntarios, pero lo realmente inportante se construye con personas y equipos que están ahí a las duras y a las maduras. Echando una mano, empujando, cuestionando, proponiendo, sosteniendo,…
Un viaje con hitos y mucha lluvia fina que cala… ese xirimiri tan del norte que activa, revitaliza y transforma porque te cala hasta los huesos.
Un placer ser testigo privilegiada de esta evolución, y aprender de todas estas personas. Porque sí, el xirimiri y todo lo que movemos también me cala a mi y ayuda a crecer.
Gracias por este regalo que he recibido esta semana por parte de uno de estos equipos. ❤️

Preguntas para la autorreflexión del líder
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Cuando surge un error imprevisto en tu departamento, ¿la inercia cultural es señalar el fallo o remangarse en busca de la solución común?
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¿Estás impulsando debates honestos en tus reuniones o te estás conformando con una cortesía superficial que frena vuestros resultados?
Si quieres entrenar las dinámicas relacionales de tu organización y avanzar firmemente hacia la Responsabilidad Radical, hablemos aquí para diseñar un proceso a la medida de vuestro momento actual.



