El poder de poner nombre a lo que nos pasa

Poner nombre a lo que nos pasa puede ser el primer paso a desenmarañar una suma de situaciones que objetivamente no están funcionando, aderezado con cómo esa situación nos está haciendo sentir. Un primer paso que puede ser el pequeño gran paso hacia la solución

Por |2026-01-18T20:14:38+01:0002/12/2023|Procesos de cambio a nivel de persona|

Ese viaje entre lo que ya no es y lo que será pero aún no es

La mitad del proceso es siempre confuso. Hay cosas que han quedado atrás o lo están haciendo, lo nuevo está emergiendo, pero como todo lo nuevo es sutil y frágil... y no siempre se ve claramente, aunque encierre un gran potencial. Por eso es clave sostener: aceptar lo que no puede ser, avanzar en lo que sí puede ser cambiado... y dar el espacio necesario a las emociones. Normalizando, dejando salir... los miedos que una vez expresados bajan de intensidad... pero también a la valentía y el coraje... fuerzas impulsoras que nos llevan a que, aun no teniendo certezas, nos abrimos a la posibilidad de lo que sí puede ser. Fuerza creadora y puerta a un mundo de posibilidades.

Avivar o apagar la luz: liderazgos que suman

No hay que apagar la luz del otro para lograr que brille la nuestra. Avivar o apagar la llama: Lideres transformacionales vs líderes tóxicos.

¿Quién es el guapo que le pone el cascabel al gato?

¿Qué pasa cuando en una reunión se dice que valoramos la participación y a la hora de la verdad éstan son penalizadas? ¿¿Quién es el guapo que le pone el cascabel al gato??

Cambio o me resisto… o cómo superar la resistencia al cambio.

Todo cambio se encuentra con resistencia. La cuestión es cómo gestionar el clima generado para que el cambio sea posible

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